En esencia: ¿ quien es lalia?

Eulàlia CasasPor qué he escogido este nombre? Porque con la palabra conseguimos la transformación. Dejamos atrás viejas creencias que nos limitan y creamos otras que nos elevan. Enriquecemos nuestra experiencia. Nos permitimos vivir la excelencia.

Por qué he escogido este nombre? Porque con la palabra conseguimos la transformación. Dejamos atrás viejas creencias que nos limitan y creamos otras que nos elevan. Enriquecemos nuestra experiencia. Nos permitimos vivir la excelencia.

Ya sea a través del entrenamiento o una sesión conmigo, un proceso en el que la palabra se vuelve pregunta. . Con el yoga y la meditación donde la palabra facilita un viaje interior y se vuelve experiencia. O en los Talleres y Formaciones, en que la palabra es compartida.

Si miramos nuestras vidas, sabremos cómo es nuestra comunicación. Cuando cambiamos nuestra comunicación cambiamos nuestra vida y el mundo que percibimos.

La palabra es la semilla, que encarna los pensamientos, y que si germina, brota y crece, da sus frutos. La palabra crea y transforma. A través de la palabra nos expresamos. La palabra es el nexo de unión entre el interior y el exterior. La palabra también es el silencio que facilita la reflexión. La palabra despierta nuestra inteligencia y nuestra sabiduría. La palabra nos abre el amor y la compasión.

No necesitamos más información. El poder de la palabra y la comunicación me entusiasma. A través de la palabra me comunico con los demás y lo que es más importante, me comunico conmigo misma. La calidad de mi experiencia, viene determinado por la calidad de mi comunicación y el silencio.

Mi nombre se Eulàlia…. Eu- Lalia… .Lalia… ..Del griego antiguo habla.


Las palabras, sin saber quién eres, son estériles.

Antes ni siquiera conocías mi voz interior y la buscaba. Al principio, cuando era un bebé, no había más que llorar, cosa que exasperaba a mi madre. Después de haber descubierto las palabras y cómo se cosendolas la magia. Entonces no paré. Cómo responder a la pregunta anterior. Pero yo tengo que encontrar mi voz interior. Y tiene que estar cosiendo palabras. Estudie derecho, y escogí penal para hablar en nombre de mis clientes por los juzgados y las comisarías. Pero yo tengo que encontrar mi voz interior. Ya que simplemente se ha cosido las palabras de los otros y no las mías.

Me casé joven y tuve cinco hijos, entonces me exasperé tanto como una vez mi madre se exasperó conmigo. Y se cerró el círculo, de una vez y por siempre jamás. Descubrí mi voz interior. Al principio era un rumor imperceptible entre tanto llanto infantil. Poco a poco, fue cogiendo cuerpo y se hizo más fuerte, recurrente y desafiante.

Entonces murió, mi madre, ya continuación, mis hermanas Mireia, y Gemma. Me quedé muda y cayeron los significados que tantas palabras no tenían hasta entonces. Empecé como si no supiera nada, de cero. Fue como un viaje lejano hasta mi centro. El silencio acogió las transformaciones necesarias. Descubrir y decidir seguir buscando la mano de mí mismo.

Puedo decirte que he estudiado técnicas de coaching, pnl, kinesologia, producción de ideas del subconsciente, aprendió un canal o leyó los registros akáhicos, astrología, eneagrama ... y tantas otras disciplinas, también podría decirte donde me formé como profesora de yoga, hatha , kundalini, yin, técnicas de meditación y qué experiencias ha tenido con las constelaciones familiares. También podría hablar de mi trabajo como profesora de derecho constitucional, cursos y entrenamientos para empresas. Bien me podría extender en todas estas tareas, pero sería como volver al principio. Palabras, palabras y más palabras. Pero no sería mi voz interior. Digo esto porque el conocimiento se transforma en la sabiduría cuando se convierte en experiencia personal.

Desde mi punto de vista, creo que fue fascinante descubrir mi voz interior, llenar las palabras de un significado personal e intransferible. Aunque el viaje ha sido lleno de aventuras y pruebas, caídas y revelaciones. Sé que ha sido absolutamente necesario para llegar aquí, justo en su punto que ahora estás leyendo.

Y afirmar que me entusiasmaría facilitar que descubras tu voz interior, el significado real de tus palabras. Esta experiencia es la diferencia que marca la diferencia.

 

Eulàlia Casas

Yoga es Presencia

El Yoga y yo: Una relación de Amor, "no a primera vista".

Eulàlia CasasEmpecé a practicar yoga no por que quise, sino porque la vida me empujó. Hacemos años que una amiga psicóloga y profesora de yoga me animaba a practicar, y pensé para mis adentros "seguro que es un rollo ... cuando sea tal vez pruebo, a mi lo que me gusta es el gimnasio".

Cuando todavía era abogada, mi compañera de despacho se quedó viuda, la noche a la mañana, no tenía herramientas para transitar el duelo y lo probó todo, desde el reiki, el péndulo, el ayurveda y la cábala, y como no, el yoga . La acompañé porque me lo pedí, fui obligada. Algo sucedió en esa primera clase en un lugar sórdido en el Raval de Barcelona.

Me quedé, empecé a practicar cada día más, hasta que el yoga formó parte de mi cotidianidad. Dejé el gimnasio y era capaz de hacer cuadrar las visitas de mis clientes y juicios con las clases de yoga. No me perdía una. La vida debe insistir, tenía planos que yo desconocía. Me di cuenta de una formación en el entrenamiento y ya me hice una idea de invertir mi dinero y mi tiempo en mi crecimiento, por eso me apunté a yoga, “solo para profundizar, porque me encanta”. Al parecer el yoga, en mi vida siempre se cuela por la puerta de atrás, como si fuera mi plan B.


A los dos meses de los comienzos, la formación me pidieron las clases en el gimnasio de Barcelona, ​​me dije que sí. En aquella época divinizaba a los profesores de yoga, pensábamos que éramos seres de otra dimensión, con poderes divinos muy lejos de mi alcance. Desde que di mi primera clase, ya hace casi diez años, no he parado. Como tampoco he tenido en el camino de empujar la vida, sin tener la intención de tener un centro de yoga, la oportunidad aparece y dije sí. Ya van cinco años y ha sido uno de los retos más grandes que él vivió. Decirte que hace más de seis años no ejerzo de abogada y mi vida es el yoga y el servicio a los demás. ¿Por qué te cuento esto?

Porque nunca tuve la intención de ser profesora, nunca busqué un título, es más en el momento. No creo en eso. Mi única inspiración ha sido profundizada en mi, ser verdadera, auténtica y tener la humildad y la escucha para servir mejor a quien la vida decida en mi caminar.

Podría hablarte de las diez mil formaciones, técnicas seminarios disciplinas yóguicas como el crecimiento que practicó, practicado…. Pero no lo haré, no me parece relevante. Son solo pasatiempos, meras técnicas, simples distracciones que van acompañadas de un "Sí a la vida con todas las consecuencias", son hasta perjudiciales.

Estoy plenamente convencido que lo que realmente transforma, empodera y hace crecer la vida y la capacidad para escuchar y dar una respuesta coherente a quien eres. La vida en cada instante te ofrece la oportunidad de decir quien eres, de recordar tu esencia. Si la vida quiere que caminemos juntos por un tiempo estaremos encantados de acompañarte y que me acompañes.

 

Eulàlia Casas

Desde mi humildad, a través de mi viaje interno, no siempre ha sido fácil ni pacífico en este camino del Yoga, me encantaría acompañarte en tu propio viaje.

¿De qué forma? Señalando ahí dentro tuyo ese lugar que quizás todavía no tiene mirado, ese talento que desconoces, ese obstáculo que quizás te asusta. Sin interferir en tu proceso, sin opinar o manipular tu verdad, acompañar un trecho de camino en tu despertar, en tu darte cuenta, en tu crecer ...

Sé, porque la vida es lo que he hecho. Sostener el vaivén de tu peregrinar.

Soy un buen espejo, en mi te vas a mirar y encontrar tu tí siempre vas a volver. El poder te pertenece.

 

Làlia descalza

Háblame, te escucho, Cual es tu historia, tu drama, tu queja, tu lamento? Permíteme, pero, que la elocuencia de lo que callas, no dices y haces, lo que realmente importa: la historia detrás de la historia ¿Quien eres realmente? ¿De qué huyes? Fecha en que otro lado del miedo, detrás de la máscara, detrás de ti, estás Tú, esperándote a ti mismo. Si quieres acompañar un trecho del camino. Amo mi sombra y ¿por qué no? la tuya Cuando por fin comprendamos y las palabras ya no sean necesarias, nos separaremos con una sonrisa.

Adiós al personaje, Bienvenido a tu Ser. 

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.

Logo Lalia Yoga