Luna Nueva en Libra: si haces el amor, desnúdate.

Se puede hacer el amor como y donde quieras, faltaría más. Aunque si quieres tener una experiència de profunda transformación a través del otro, si quieres sumergirte y derretirte en el amor de Verdad, si quieres realmente hacer el Amor como quien ora y medita, mejor encuentra un lugar tranquilo y desnúdate. Mejor, desnudaos los dos, tú y el otro. Poco a poco, sin prisa, poèticamente, salvajemente, a besos o a mordiscos, en silencio o aullando. Desnudaos, del todo, quedaos en cueros, como cuando nacisteis. Inocentes. Vulnerables. Confiamos. Vitales. Tiernos.

Para hacer el amor, mejor estar desnudo, mostrarse sin máscaras ni disfraz, arriesgarse a la intimidad implica el coraje de ser vulnerable y enseñar aquello que la “ropa” y el exceso de maquillage, ocultan.

Bienvenidos a la energía de la Luna Nueva en Libra. La bellíssima Venus, la Dorada Diosa del Amor, en estos días le toca el descenso, despojarse de sus vestiduras por más “fashion” que sean, y adentrarse allí donde antes no se había atrevido. El mito del descenso de Inanna, al Reino oscuro de su Hermana Eresquikhal es terrorifico, pone los pelos de punta, da miedo y a la vez una extraña atracción empuja a continuar, a pesar del pánico... “profundo, más profundo... desciendedesciende... despójate de todo... todo es Todo!”. Desnuda y desvalida, la Diosa Innana, se vuelve Nada . Y humildemente, desde este lugar, casi humillante, tiene la ocasión de ser Todo. Si sostiene sin pestañear la mirada de la Diosa Oscura, la brillante Diosa del Amor, convertirá el pesado plomo en Oro puro y nunca más dejará de emanar Luz. Solo através del descenso al Infierno, podemos ascender a los Cielos, como la flor de loto que hundiendo sus finas raíces en el lodo viscoso florece dulce y magnífica en la plácida superfície de un estanque de aguas quietas.

Solo a través de nuestra desnudez, no solo física, sinó total podemos encontar nuestro Ser Real, sin maquillaje, máscaras, disfraces y ni floripondios, solo así nos encontraremos y podremos ir al encuentro del otro, desnudo, real, Total. Solo así estaremos en disposición de hacer el amor. Penetrar y dejarse penetrar. Abrirse, recibir, rendirse. Ya nunca más volveremos a ser los mismos. La alquímia es para audaces que no temen morir.

Hoy la dulce princesita libriana y su ideal Principe Azul deberán dar un paso más en su eterna danza y encontrar placer y belleza en otros ritmos, quizá no tan armónicos como a los que están acostumbrados en su estetico danzar. Hoy toca enamorarse de la Vida desde el otro lado del espejo, sostener la fria mirada de la Muerte. Con la cabeza bien alta, pero no altiva, sinó digna y respetuosa. Con la mirada clara, valiente y no desafiante. Con actitud de devota reverencia. Y desde ese lugar, saber que al otro lado del espejo, siempre aguarda nuestra mirada. Y sabes? Solo a través de nuestra atenta y amorosa mirada , creamos. Allí donde se posa nuestra atención, florece nuestra creacion. Ese es el fruto de hacer el amor, desnudos e inocentes.

Durante esta noche sin Luna, sepámonos mirados, vistos y reconocidos por unos ojos invisibles que nos crean, transforman, penetran y nos vivifican.  Desnudos y reales. Inocentes e intrépidos. Hagamos el amor, no solo  on el otros, sinó con la Vida.

Hoy recordemos que el amor se hace en cada inhalación y exhalación que hacemos desde la noble presencia. Hoy recordemos que para mostrar nuestra desnudez, no es necesario quitarse la ropa.

 

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