Luna Nueva en Piscis, antes del Verbo.

" En el principio era, y el Verbo . Y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios….." 

" Dime, ¿ Qué es morir?". Clara y concisa, esta fue la pregunta que me hizo mi hermana unas horas antes de morir. No me acuerdo lo que llegué a decirle, mientras ella callaba serena y solemne con su mirada profunda, vete tú a saber qué Universos vislumbraba, ya. 

No olvidaré nunca esa noche. Estábamos todos, acompañándola en el trance, en su viaje del alma. Su cuerpo luchaba con una fiereza increíble, teniendo en cuenta lo débil que se había quedado. " Más agua…sigue moviendo…más agua…", gemía. Todavía me puedo ver, moviéndole las piernas como si hiciera bicicleta, toda la noche entera. Su cuerpo quería sentirse vivo, en una lucha a vida o muerte, paradójicamente, para no morir. Y yo movía alocadamente sus piernas en esa noche sin tiempo. No sé como fue, diría que me dormí mientras agitaba sus piernas. " Ya está. Adéu Mireia", oí a mi hermano. " Sí, ya está, ya descansa, ya descansamos todos…..", estaba rendida y maravillada ante lo que había pasado esa noche. Su cuerpo sin vida. Lo que Ella era en realidad, ese misterio, la esencia se liberó en una dulce exhalación, sin esfuerzo. Justo en el instante de Gracia que la lucha cesó su Esencia voló hacia el misterio. Nada de lo que había en la habitación era ella, ni tan siquiera ese cuerpo. Asombro, maravilla, reverencia. No hay palabras para nombrar Eso.

" Ha sido un parto…morir es parir…..". Mi alma viajó al momento en que parí a mis hijos, cinco nacimientos, la misma sensación en todos ellos. Mi cuerpo a merced del misterio, totalmente disponible, el dolor daba paso a la Vida que se abría camino resuelta sin dar un paso atrás. "Abrir el canal transforma el dolor en gozo". El dolor ya no es dolor cuando no luchas, cuando te rindes, entonces la Vida se despliega en su totalidad. La vida solo requiere un pequeño gesto por nuestra parte, un mero acto de voluntad y humildad: ábrete sin preguntar, di sí sin entender y ese pequeño pasito es la llave a la Gracia, al plan de Dios que no es otro que experimentemos la vida en abundancia.

Cuando nacemos, lo hacemos en su totalidad, no a medias, la Vida es generosa y se entrega y regala en abundancia. ¿ Que hacemos nosotros? Menguarnos, cerrando el canal. Muramos pues a la totalidad y abrámonos a nacer en la Totalidad. La Vida sólo requiere este pequeño gesto, nuestra totalidad, y no mediocridad. Entonces la Gracia se manifiesta ante nuestros ojos asombrados y maravillados con la inocencia de un niño.

Esta Luna Nueva en Piscis de hoy, me trae estos momentos, muerte y nacimiento. De que forma morir es un dejar ir, y qué poco sabemos y cuanto nos llega a asustar. Soltar las defensas, deponer las armas, abandonar la lucha, rendirse sin más para que el canal se abra y el alma nazca a una nueva experiencia del Ser. Morir quizá es lo que menos requiere de nuestra participación, es más, en el proceso de morir, nuestra intervención hace del proceso una agonía. Un sufrimiento. En la vibración de estos días, al menos yo, siento la energía de la muerte muy viva en mi. Por un lado, algo en mi se aferra y apega, no quiere ser soltado por el otro sé que, lo que no es real, se va a diluir dulcemente, si dejo de hacer la guerra. El miedo a morir, hace la agonía un proceso largo y trabajoso. Soltar el control para que muera lo que tenga que morir, para que la exhalación sea el presagio de una nueva inhalación, llena de vigor. En cuatro días viviremos el nacimiento del Sol en Aries, la promesa de una nueva vida se avecina. Hoy siento todo,  la muerte y los dolores del parto. Todo junto. ¿ Qué hacer ? Nada. Abrir el canal, deponer las armas, levantar bandera blanca y permitir que la vida se despliegue soberana y magnífica. 

" Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz".

Antes de que el Verbo se haga Carne, antes de nacer somos caos, tinieblas, agua sobre la cual el espíritu de Dios se mueve esperando el instante en que su aliento pronunciará el Verbo, para encarnar de nuevo. ¿ Cuan capaces somos hoy de ser ese agua sin Verbo? Hoy es un día para que muera todo "verbo", palabra, pensamiento, idea, creencia creador de una realidad que para nada nos representa ni está en coherencia con nuestro Ser. Hoy todos los Verbos caducos se diluyen si nos abrimos dulcemente a la muerte serena y consciente, presagio de una nueva Vida. Para que algo nuevo nazca, debe crearse el espacio, el vacío, el caos o las aguas sobre las que Dios dará el aliento de vida. Sostener el abismo insondable, el vacío. Resistir la tentación nombrar, poner palabras, etiquetar, opinar para escapar del terror al caos, es quizá lo que la Luna Nueva y la energía disponible de estos días nos invite a hacer. O mejor dicho, no hacer, ni tan siquiera poner palabras a lo que sentimos. 

En estas aguas quietas, sin verbo, rendirnos, beber de ellas si preguntas ni dudas. Impregnarnos de la esencia sin palabras, sumergirnos hasta confundirnos en ellas y desde ese lugar del Ser antes del Ser, entender cual es nuestro Reino. Nadar en las aguas abisales y permitir derramarnos y ser derramados en el estado de Gracia antes de cualquier Yo Soy. ¿ Podremos? Y esa en el fondo, sabemos que no es la pregunta. Poder, siempre podemos ya que compartirnos la misma Potencia que la Vida. La pregunta que abre la puerta a la Gracia es ¿ Osaremos ? Un solo gesto de humilde y valiente voluntad. Renunciar a cualquier forma del Ser, confiar en que el aliento de Dios soplará sobre las aguas y cobraremos Vida en un nacimiento que en realidad, se produce a cada inhalación consciente que hacemos. Y fíjate, observa, ni tan siquiera tu decides cuando inhalar, no es ni tan siquiera nuestra voluntad. No respiramos porque queremos, somos respirados y todo lo que podemos hacer es celebrarlo. 

Hace dos mil años Cristo murió en la Cruz, y lleva dos mil años colgado de la misma cruz esperando que alguien entienda el verdadero mensaje y lo baje. Hoy es un día para hacerlo. Entender el misterio, nacimiento y muerte están sucediendo ahora y aquí. La cueva de Belén es testigo de el nacimiento del Niño Dios, y el Gólgota es testigo de la crucifixión, presagio de la resurrección en Dios. Entender y no solo eso sino saber, que Nada nace ni muere. Morir a trazar nuestro plan de Vida para que sea Dios quien lo trace por nosotros. Entender y no sólo eso, sinó saber, que somos las aguas antes del Yo Soy, y también somos el Aliento de Dios, el Verbo, y la encarnación del mismo. ¿ Cómo aprehender tal misterio ? Renucniando a hacerlo, por la vía de la Fe se abre la puerta al Conocimiento y por la vía del Conocimiento penetramos en la Vida. " Yo Soy la Verdad, el camino y la Vida".

Reconocer la esencia, de que material estamos hechos,  " Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz".

Luz, sin forma e infinitas formas en potencia.

Dejar un comentario

    Favor de o registro para enviar.

    Agregar comentario