Luna Llena en Capricornio: somos Una.

Ahora y aquí, viajo en el tiempo que no existe y a la vez es tan real. Transito la paradójica Luna Llena en Capricornio de hoy: el no tiempo/ el tiempo, la emoción/ la razón, la madre/ el padre, dentro/ fuera, interior/  exterior, la niña/ la sabia, el mar/la montaña…..la vida es el arte de caminar la paradoja, el arte de discernir entre esto y lo otro, el arte de aceptar y rendirse a lo que es. Hoy me sumerjo en el mar y contemplo la cima de la escarpada montaña y desde esta atalaya, veo mi imagen reflejada en las quietas aguas del mar. Yo soy el mar y también la montaña. 

Sol en Cáncer atemporal y ancestral me trae la voz de mis antepasados, mi linaje, las mujeres a las que pertenezco y me pertenecen, la memoria que impregna y satura todas las áreas de mi experiencia. Sol en Cáncer me sumerge en un mar de emociones muy maternales, nutricias, de contención. Confío como cuando era un bebé meciéndome en las aguas amnióticas del útero de mi madre. ¿ Cual es el recuerdo? ¿ Cual es la frecuencia que me ha gestado? Me dejo sentir. Me dejo sentir todavía más. Un poquito más. Me atrevo. Sin miedo. Confío. Miro a mi alrededor. Soy huérfana. No tengo madre. Nadie a quien señalar con el dedo, nadie a quien culpar de mis errores, nadie a quien explicar mis aciertos. ¿ Mamá, donde estás? Susto. Desamparo. En un atisbo de sabiduría, me doy cuenta. Sonrío. Miro al bebé asustado en busca desesperada de amor, contención, pertenencia, reconocimiento. Me miro a mi. ¿ Quien me priva de dar a este bebé lo que en su momento no le fue dado? Me hago cargo. Ahora y aquí, me gesto a mi misma, me preño de mi esencia. Ahora y aquí, embarazada de mi, acaricio mi abultado vientre y me doy la mejor gestación que todo bebé sueña desde el Todo. Ahora y aqui me doy a luz en un gozoso y orgásmico parto de pura dicha. Mo abrazo, mezo, nutro y me susurro palabras de amor al oído. Tiernas, dulces, amorosas. " Mereces todo, eres tan guapa, tan hermosa, eres divina". Ahora y aquí permito al bebé, sabio y tierno acercar sus labios inocentes a mis pezones generosos, ávidos de entregar, dar y nutrir. Lo nutro hasta que saciado y satisfecho se rinde entre mis brazos, dormido, con un hilillo de leche desprendiéndose de sus labios sonrientes. La confianza encarnada en el diminuto cuerpo de bebé que "yo soy".  Yo soy madre de mi misma y me doy todo lo que me nutre. Yo me doy mi pertenencia, por amor a mi misma. Yo me reconozco digna de amor. Ahora y aquí yo soy el bebé y la madre. No hay separación. Ahora  y aquí soy mis ancestros y tomo agradecida la vida que me es entregada, al precio que ha costado. Soy una buena hija y una gran madre. Hoy mi linaje me nutre y no me condiciona. Merezco, pertenezco. Soy digna.

Viajo en el tiempo no tiempo a la Luna en Capricornio, en conjunción con Saturno. Ahora y aquí en este no tiempo re significo a Saturno. Mi alma se posa en un futuro que se constela ahora y aquí en la mujer sabia que soy, una mujer que ha vivido tanto, tantísimo. Cosas bonitas y cosas espeluznantes y a pesar de todo luce una sonrisa de bondad. Ella me habla. Ella me susurra palabras de bondad y tremenda sabiduría, muy cotidianas. Ella con sus sonrisa y a través de su cuerpo que ha vivido tanto, ni tan siquiera hace falta que pronuncie palabra alguna. Solo mirarla, entiendo, comprendo y sé. Certeza absoluta. Ahora y aquí, soy soy Ella y Ella es Yo. No necesito nada, ni nadie. Me tengo y lo tengo todo. Ella me da la mano para que la escarpada montaña sea un dulce paseo, una gozosa experiencia de ascenso hacia la mujer que estoy llamada a ser: libre, responsable y sin excusas. Hoy mi excelencia ya no es una carga. La responsabilidad es mi libertad. La perseverancia es ligera. La cima de la montaña no es un premio, el regalo es el camino. Paso a paso como si tuviera alas en los tobillos.

Hoy el bebé en mi, la madre y la abuela se dan la mano, se abrazan y cierran el círculo. Hoy ellas y yo, somos Una. Escucho mi vulnerabilidad y fragilidad, la contengo, me nutro. Hoy ya no tengo excusa, ya no hay culpables. Solo amor. Hoy sé que la sabia abuela en mi me guía y me inspira a seguir subiendo la escarpada montaña. Hoy sé que no estoy sola, que me entretejo entre todas las mujeres, hombres y niños. Ahora y aquí, la niña en mi me recuerda que soy pura, inocente. La sabia abuelita en su bondadoso silencio me recuerda mi Norte e impecabilidad. Soy inocente e impecable. Soy.

Luna Llena en Capricornio, suavemente me recuerda: " Que tu Hacer sea la cristalina expresión de tu Ser".

Hoy esta frase es lo único que en realidad me importa.

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