Luna llena en Àries: ni tu ni Yo, sinó todo lo contrario.

Antes de escribir sobre la Luna Llena o cualquier otro tema, me gusta meditar: Cómo me siento? Qué energía percibo en mi? Qué me muestra la Vida? Medito. Observo. Me observo.

Hoy me he tumbado un rato y me he quedado en un limbo entre mundos, en un gustoso duermevela mientras la vibración sutil de unos cuencos tibetanos me acunan flojito como una nana de la Conciencia. Desde ese lugar de vacío, sin forma, sin objetivo, sin acción, sin dirección he entendido todo. Click! “ Ah... Ahora capto,,,, Ahora mismo la Luna todavía transita Piscis...el Océano de la Consciencia... diluïda en el Todo... sumergida en la Nada.... sin limites ni orillas.....”, una voz muy queda y sutil me va dictando como es  esa energía sin borde, ni límite del mundo Pisciano que precede Àries. Es más, mientras escribo sobre la Luna Llena en Àries  que dará lugar esta madrugada, la Luna todavía sigue diluïda en las oceànicas y misteriosos aguas de Piscis. Curioso “ darme cuenta” estoy experimentando ahora y aqui.

 No se puede comprender toda la esencia de Àries sin antes aprehender y digerir a Piscis.

Aries, marca un inicio, un nacimiento, y por ende, una forma de muerte. Àries inicia ciclo, con la alegría y el corage de una energía nueva, pero.... realmente es nueva? Si y no a la Vez. Àries, como una chispa que se separa del Fuego primordial lleva toda esa preciosa información de la Fuente Pisciana de la cual surge y en cierto modo, esa valiente y recién nacida “chispa” trae consigo la herida de la separación de la Fuente, del Todo. La valentía de la guerrera Luna en Àries carga un equipaje, no del todo ligero. Su mochila está repleta de historias inacabadas, círculos no cerrados, emociones todavía no procesadas, imágenes difusas, infinita información compartida por una Humanidad que gira y gira a través de las Eras. Quizá hoy es un buen día para salir de la rueda del dolor. Hoy esta Luna Llena es a la vez la herida y la medicina, si tenmos la osadía de ir más allá de lo evidente. Permitamos la quietud y el silencio que asusatn al Guerrero Aries, para que de ahí nazca la acción certera. Hoy esta Guerrera Luna mira de frente al Sol en Libra. El Yo y el Tú, hoy tienen la ocasión de entablar un dialogo que aporte claridad, armonía y Paz. Y en ese dialogar, mediar y negociar, quizá salgan a flote antiguas heridas, malos entendidos, fantasías sobre lo que es el Yo, el Tú y el Nosotros.

Volver al Origen Pisciano ayuda a comprender mejor :” Dios creo al hombre a su imagen, lo creó a imagen de Dios, hombre y mujer os creó”,  ( Génesis 1:27). Qué significa eso? Principio Masculino y Femenino moran en el interior de cada hombre o mujer. El tan abusado y poco comprendido signo de Yin y Yang tiene una gran profundidad que toma vital importancia cuando tratamos de llegar al pacífico equilibrio entre el Yo y el Tú.

 

 

La Luna Llena en Àries de esta madrugada tiene un invitado especial, el incómodo Saturno. El Señor del Umbral, del Karma o el viejo sabio que nos endereza impecable e implacablemente para que no nos desviemos ni un ápice de quien estamos llamados a Ser. En esta Luna Llena en Àries pongamos el foco de atención y la Luz de la Conciencia en como han sido y son hasta el momento nuestras relaciones. Han sido armoniosas? Pacíficas? Una guerra? Una lucha de poder? Nos hemos perdido en el otro? Hemos abusado del otro? Nos hemos olvidado de nosotros? Han sido una danza? Un campo de batalla? 

Hoy es día de recordar que “ otro no existe”, que lo de “ fuera” es un reflejo muy fiel y preciso de nuestro equilibrio entre Masculino y Femenino internos. Has visto alguna vez una pareja bailando un tango, quien lleva a quien? Quien se dia llevar? Son Uno. Son Belleza. Ambos son necesarios. Dios/ Diosa conociéndose a si mismo a través de lo bello.

 Existe una danza armónica en nuestro interior?

Los cuentos de hadas acostumbran a terminar con un “ y fueron felices y comieron perdices”. Hoy toca ir más allá de ese aparente final feliz y antes de que el pincipe y la princesa se indigesten con tanta perdiz y amor edulcorado, preguntar como anda nuestro Venus y Marte interno para que nuestro  Universo vincular sea un campo de gozo y no de batalla.

Permitir que la guerrera Luna en Àries se de la vuelta, mire de donde viene, el Universo sin limite de Piscis. Que el Guerrero en nuestro interior se sepa “chispa” desprendida del Fuego Primordial y así cuando mire al a otro, tome conciencia que a fin de cuentas el Tú no es tan diferente del Yo. Mirarse a los ojos y en el silencio saberse y re-conocerse un bellisimo Nosotros.

 

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