¿ María Magdalena está de moda?


" Pero tu novia es una mujer divorciada también…" me atreví a decir, no sé si para defenderme, justificarme, atacar o ser justa. ( No revelaré los datos de mi interlocutor para no comprometer ni a él ni a su novia) 

" Ya, pero a ella la dejó el marido

" Vaya…o sea que ¿lo que no toleras ni aceptas en realidad  es que yo tuviera poder de decisión? O sea, ¿ Me estás diciendo que sólo es aceptable que una mujer se divorcie si es en calidad de "víctima", pero no por dignidad y libertad?"

Fin de la conversación. 

Hoy día de la festividad oficial reconocida finalmente por el Vaticano me acuerdo de esta conversación. Imágenes, emociones, recuerdos, retazos de conversaciones de los tiempos del divorcio acudieron de nuevo a mi precisamente hoy. 

Hace más de 15 años osé divorciarme, destrozar una familia de cinco hijos, desafiar al clan, al patriarcado en definitiva. " Debe tener a otro…", se inventaron muchas historias, indignas, cualquier historia era válida con tal de enmascarar la verdad demasiado escandalosa:  lo ha hecho desde la libertad, sin culpables, porque ha retomado las riendas de su vida y ejerciendo su sagrada soberanía, ha decidido separarse del marido. "Escandaloso. Inadmisible. No puede ser. Es una puta. Es una mala madre. Es una mala madre y puta". 

Vivir en un pueblo tiene sus ventajas y también sus inconvenientes. Fui el centro de atención durante un tiempo, corrían rumores, historias, chismes,  un culebrón, vaya, en la que yo era la puta, la adúltera y mi marido, pobrecito, la víctima. No entendía nada " Si pudieran me quemarían en esta misma rotonda" . Me daba vergüenza salir a la calle, y a pesar de todo salía con la cara bien alta aunque por dentro lloraba de rabia e impotencia. "¿ Cómo puede ser en pleno siglo XXI? ". Me fui durante una temporada larga, me alquilé un piso a Barcelona donde me refugiaba siempre que tenía ocasión. Estaba harta de ser la protagonista del culebrón de mala calidad de las mentes cerradas del pueblo. Me refugié de mi propia familia, fui la rechazada, " Nos avergüenzas", me decían. 

Aprendí mucho. Aprendí sobre la sombra, " los que te juzgan no hablan de ti, sino de ellos", que alivio darme cuenta de esto. La sombra, me fascinaban las teorías de Jung y me sanaba a mi misma , aprender me apasionaba,  aunque fuera desde el dolor. 

En la sombra me reencontré con Maria Magdalena, la prostituta arrepentida del Nuevo testamento. Y de su mano he caminado desde que me divorcié. Hoy me acuerdo de ella, como cada día. La gran olvidada de la historia, la rechazada, la insultada, vilipendiada, "puta arrepiéntete, molestas, largo de aquí……" En realidad, a estas alturas, comprendo que yo soy María Magdalena, todas somos ella.  Ella es todas nosotras. Mujeres que hemos vivido, o mejor dicho sobrevivido fragmentadas, rechazadas, olvidadas y en el exilio. Poco a poco recuperando el arquetipo de María Magdalena vamos reuniendo los trocitos, los fragmentos esparcidos de nosotras mismas. La madre, la hija, la esposa, la amante, la puta, la sacerdotisa, la sabia, la sanadora, la apasionada, la compasiva…cada vez más completas, íntegras, llenas, vírgenes, salvajes. 

María Magdalena está de moda porque nos echamos de menos, porque ya estamos cansadas de vivir exiliadas. María Magdalena es la novia perdida, la eterna amante, nosotras somos Ella y Ella es nosotras. Y es de justicia para todas que recupere su trono, su corona, su cetro, su reinado, que la miremos con el reconocimiento que merece, que merecemos. 

Ya basta de justificarnos, defendernos, avergonzarnos o atacar. Ya toca vivir, apasionadamente, enteras y de una pieza.

Soberanas de nostras mismas.

1 comentario

  • Anónimo

    Anónimo

    Infinitas gracias Lalia por compartir tu experiencia, tu insight!! en nosotras viven todas esas: la madre, la puta, la sacerdotisa, la novia y la vieja. Es hora de vivir plenamente y regresar del exilio. Qué la Madre te bendiga!! Gracias a tu Alma!

    Infinitas gracias Lalia por compartir tu experiencia, tu insight!! en nosotras viven todas esas: la madre, la puta, la sacerdotisa, la novia y la vieja. Es hora de vivir plenamente y regresar del exilio.
    Qué la Madre te bendiga!! Gracias a tu Alma!

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