Los juegos de la Sombra


Me voy a desnudar totalmente. Me voy a quedar en pelotas delante vuestro. Mostraré mis partes más oscuras, tan oscuras que ni yo misma sabía que tenía. Pero no en plan streptease morboso ni con ánimo de hacer pornografía barata. Lo que me está inspirando estas letras es poner al descubierto como funciona el subconsciente, de que formas se vale la sombra para colarse en muestras vidas y crear realidades no deseadas ¿ Por quien?.
Desde nuestra mente consciente diseñamos el más perfecto de nuestros sueños, pero paralelamente y en la oscuridad, el subconsciente tiene otros planes. ¿ Quien gana? ¿ La mente consciente, racional y súper pensante ? ¿ El subconsciente desde la oscuridad? Pues ese! Ese al que llamamos subconsciente que ocupa un espacio de 95% en nuestro software mental. Ese que con absoluta precisión y empeño, valiéndose de cualquier estrategia diseña nuestras vidas, escoge nuestras relaciones, profesiones, alegrías y la mayoría de nuestras lágrimas. Con razón Jung afirmaba que hasta que lo inconsciente no se haga consciente, seguirá dirigiendo nuestras vidas y lo llamaremos destino. Con lo cual este escrito vale la pena ser escrito y leído con sumo interés. 

Vamos a ver por donde empiezo. Mi vida da para una buena novela, con la cual hacer una buena película. Pero no le vamos a dar más importancia a una autobiografía más, mi tarea ahora es mostrar como se comportó mi subconsciente para que observes de que forma se puede manifestar el tuyo. Básicamente para darte pistas y mostrar una posible estrategia, entre muchas de las que se vale. 

El día de mi cumpleaños, no hace ni un mes decidí pasarme la mañana entera haciendo limpieza a fondo de mi habitación. Lo hice como un ritual de "muerte voluntaria", no como una acción práctica., sino como algo sumamente sagrado y valioso. " Dios, este año tengo un año Escorpio! A ver quien se muere….". Esta fue mi primera reacción al levantar mi revolución solar, ya sé que la reacción es un poco típica y tópica, que le vamos a hacer, como si Escorpio sólo fuera muerte! Por sincronías de la vida entré en contacto con una mujer encantadora, y hablando hablando me dijo que hacía Feng Shui. " Ostras, pues eso todavía no lo he hecho", le dije. 

La cosa es, que desde que decidí separarme y luego divorciarme de mi marido en el año 2002, mi vida ha sido un calvario y yo la perfecta víctima del abuso en todos los sentidos. Han sido más de quince años de una vida bastante pesada con mi ex, juicios, broncas, putadas varias, en fin no quiero esplaiarme con eso. Vamos a lo que interesa. 

" Tengo un marrón descomunal con el piso donde vivo con mis hijos. Estoy agotada, al borde de tirar la toalla. ¿ Tu crees que el Feng  Shui me puede ayudar? Me he descodificado, he hecho todo el transgeneracional, ya no sé que más constelar. No hay manera de resolver este conflicto, en serio es horroroso. ¿ Qué le pasa a este hombre conmigo? ¿ Por que no me deja en paz de una vez? No puedo más!", la cancionita de la víctima. 

El día antes de mi cumple tuvimos la primera sesión. " ¿ A ver que tienes aquí? Esta es la zona de la justicia". No quieras saberlo, precisamente en la zona de la justicia tengo los armarios repletos de ropa y demás bártulos totalmente inútiles. " No me extraña que lleve 15 años de juicios con mi ex. Mañana me pongo urgentemente. Si tiene que morir alguien este año que sea la vieja Eulàlia. Mañana , día de mi cumple, me muero". Más escorpiónica ya no me podía poner. 

Con la solemnidad de los rituales de psicomagia y con una fe ardiente me dispuse a tirarlo todo. Todo! Adivina lo que encontré escondido en ese armario, que me olvidé de decirte se encuentra en mi dormitorio. En el altillo, dentro de una caja de flores, bien dobladito encontré mi vestido de novia! " Ostras! Dios, ¿ qué hace esto todavía aquí? ¿ Qué hace este vestido y los zapatos de novia aquí? ¿ Cómo no me he de-hecho antes? Madre mía ¿ Quien retiene a quien? ¿ Mi marido a mi o yo a él? ¿ Quien mantiene el vínculo vivo? ¿ Él ? Horror, soy yo! " 

Sentí una mezcla de emociones, quizá las que prevalecían era la culpa, vergüenza y la tristeza. De que forma el vínculo con mi ex seguía presente ahí en ese altillo. De qué forma, alguna parte de mi seguía apegada y aferrada a una realidad y a una relación hace años terminada. Ahora resulta que la víctima ya no era tan víctima. ¿ Qué significaba mi vestido de novia todavía ahí ? ¿ Que parte de mi seguía cómoda en el sufrimiento? ¿ Que aspecto enfermizo en mi me mantenía jodida en juicios y broncas varias? ¿ Qué recóndita Eulàlia seguía casada todavía? ¿ Por qué extraño motivo mi matrimonio palpitaba muy presente en el altillo de mi habitación? ¿ Qué es lo que todavía no había soltado ? 

Mi mente consciente podía patalear, lloriquear, quejarse y hacerse la víctima " Es que mi ex no me suelta…todavía no ha superado el divorcio…sigue enganchado al dolor…no me deja en paz…bla, bla, bla ". La mente consciente miente por regla general, da un poco de rabia admitirlo, pero lo tengo comprobado. Mi querido subconsciente tiró por el suelo todos los quejidos estériles de mi consciente con una elocuencia demoledora. " Lo siento querida, tu ex marido no ha sido más que una víctima de un culebrón no resuelto, abierto y doliente en tu vida", me decía el vestido cuando lo miraba. Vergüenza de mi misma,  tristeza  hacia mi ex " Pobrecito, ha sido un actor de una triste y predecible telenovela". 


Me deshice solemnemente de ese vestido de seda, di muerte a un capítulo de mi vida, a un aspecto de mi misma apegado al sufrimiento y al dolor. Poco a poco la culpa, la vergüenza y la tristeza se fueron convirtiendo en humildad, compasión y gratitud. 

Claro está, que hay connotaciones mucho más profundas relacionadas con mi madre, pero eso lo dejo para la novela. O quizá para un monográfico sobre la " Luna en Escorpio", mi luna, que parece ser un pozo sin fondo, menudo mundo emocional me ha tocado vivir, lleno de rincones oscuros, tentáculos invisibles, fidelidades a vida o muerte, laberintos enrevesados, cuartos secretos, en fin, un novelón. 

Pues bien, ahora que me quedé en bolas, he perdido un poco más el pudor y comprendo mejor que la fortaleza nace en la vulnerabilidad. Una vez desnuda, sin mi autobiografía a cuestas respiro mejor y más ligera. Yo no soy mi autobiografía.

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