El Rocío...Isis...Inanna...Venus...Ella

" En realidad no vamos a Sevilla, estaremos en El Rocío, ¿ Te suena ? Donde la ermita y la Blanca Paloma …" 

Cada año mi padre, para celebrar su cumpleaños nos invita a toda la familia a un viaje sorpresa.  Nunca sabemos donde vamos, la única indicación de este año ha sido " Ropa de calor, zapatos para andar, crema solar, gorro y a las 7:30 en la T 1 del Prat ". Y allí estábamos los 18, ansiosos por saber el destino de la próxima experiencia familiar. Habíamos hecho una "porra" y la favorita era Roma. Me alegré de no ganarla, he visitado Roma un montón de veces, en cambio Sevilla no. 

Me encanta lo sabia que llega a ser la Vida, de que forma sutil me lleva de la mano al destino que más necesito. Me hacía ilusión visitar Sevilla, pero lo que más deseaba era entrar en la ermita y quedarme sentada en silencio para dejarme sentir, mirar a la Vírgen a la cara para que me hablara. Afortunadamente no pude documentarme sobre El Rocío, como suelo hacer antes de un viaje. En esta ocasión he dejado que sea la experiencia desnuda, mi propia intuición y sentir que se expresaran. Además, las cosas no son como nos las cuentan, o como las hemos aprendido, sino como las percibimos y sentimos, si nos atrevemos a descifrarlo. 

La entrada de le ermita es una gran concha, a través de la cual los peregrinos penetran en el interior. Eso movilizó  y encendió mi imaginación. " Estoy entrando a través de una gran vagina en el interior del útero de la Diosa, para que me geste, y me de a luz cuando salga".  Me transporté en otros tiempos, cuando los hombres y mujeres veneraban a la Diosa, de hecho  venerar viene "venere" que es lo mismo que concha . La concha simboliza lo femenino y la fertilidad. " Parece que entre en el Templo de la Diosa". Caminé hasta el altar, y en el centro del retablo barroco de oro brillante, la imagen de Ella con el niño en brazos. " Uau, aquí está…aquí estoy…aquí estamos….". Me quedé en silencio, a pesar de que a mi alrededor era una algarabía de voces, se ha perdido el noble silencio de los lugares sagrados. Me senté en un banco y seguí mirando, o más que mirando, contemplando la imagen para que me hablara. " ¿ Nadie se da cuenta ? Está encima de una enorme luna creciente de plata, Diosa Lunar, Diosa Pagana, representación de lo femenino, lunar, rodeada de flores y coronada de estrellas. La reina del día y sobretodo de la Noche. La Diosa, arropando con su manto a todos los que la miramos con fe, amor y devoción. La Gran Madre, no sólo de Dios, sino de todos." 

Ni sé cuanto rato estuve allí sentada, con los ojos cerrados, sintiendo la piel, las imágenes revoloteando a mi alrededor, Isis, Ishtar, Inanna, Astarté, Demeter, Venus,, Lakshmi, la Blanca Paloma….la Virgen del Rocío….Luna, Sol, Norte y guía, Pastora celestial…Manantial de Dulzura…un Rosal de Hermosura…de Pureza Virginal….La Diosa somos todos si permitimos su mirada, si decimos un Sí incondicional a la experiencia de la hermosura, dulzura, suavidad, compasión, gozo, dicha, sensualidad, amparo, alegría, fertilidad, creatividad…la Diosa tiene fuerza, coraje y ha sobrevivido digna, íntegra, verdadera, disfrazada de tantos nombres y caras. Que más da si la llamas Isis, Inanna, Durga o Vírgen del Rocío, Ella es vasta y permite que la llamemos de infinitas maneras, tiene tal humildad que no se apega a ningún nombre ni imagen, Ella es Virgen, es decir impenetrable, nada que ver con casta. Ella solo se deja penetrar por lo que Ella decide, por eso es libre, salvaje, indómita. Ella no molesta con sus opiniones, ni empuja, ni dogmatiza, ni pelea, ni se venga por tanta humillación y negación, solo espera a que finalmente la reconozcan, a que pronunciemos el tan anhelado Sí, para que nos envuelva con su manto de Amor Incondicional. 

Tuve que irme, habíamos quedado a las nueve para ir a cenar juntos. Salí por la puerta principal, a través de la Gran Concha. La Diosa me parió, dio a luz a una nueva Eulàlia. Me sentía y sigo sintiéndome dichosa, Ella actúa suavemente pero firme, allí dejé restos de lo viejo, como Inanna en su descenso me desnudé un poco más de antiguas creencias, y memorias insanas. Renovada y feliz, sigo sintiendo su mano, su mirada y allí donde miro sé que la Diosa se encuentra, en una brizna de hierba, o en una rosa del jardín, en el delicioso sabor de la miel cruda o en el piar de los pájaros ahora mismo…poquito a poco, como en una eterna romería, vuelvo del exilio, Ella siempre estuvo, fui yo la que me marché…..

No he podido evitarlo, me he documentado al llegar a casa, mi intuición era cierta, allí donde se encuentra la ermita, en medio de las Marismas, rodeada de agua, belleza y vida, se erigió un antiguo Templo a Inanna o Astarté o que más da....Ella. La que ha sido capaz de superar el dogma, la rebeldía a la fe, la negación o la distorsión. Osar ir más allá de las palabras aprendedidas, los catecimos y las mentiras o verdades a medias tiene como regalo la experiencia de la Verdad sin intermediarios.

Eso es Ella, la experiencia directa y desnuda, impenetrable de mentira, la Pureza hecha carne cuando se pronuncia el Sí ( sin peros que valgan).

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