Despierta! La vida no es un aprendizaje.



"Hemos venido a la Tierra a aprender…el propósito de la Vida es aprender….todo es un aprendizaje…..cuando hayamos culminado todo lo que tenemos que aprender, nos vamos a otro plano…..", en fin, la lista es larga. ¿ Cuantas veces te has dicho esto? ¿ Cuantas veces has justificado o perdonado o minimizado cualquier desgracia en un aprendizaje ? ¿ Cuantas veces te ha perpetuado en una relación tóxica o situación dañina a causa de algo que tienes que aprender? 

Me sabe mal si ahora de un plumazo tiro por tierra estas creencias tan arraigadas y por tanto tiempo, aunque pensándolo mejor no me sabe nada mal, ya sería hora de cambiar eso. No tenemos nada que aprender! No hemos venido a aprender nada! Las relaciones, las circunstancias, alegrías, desgracias o lo que sea que vivamos no están en nuestras vidas para enseñarnos nada. No hay creencia más limitante, más tóxica, más anclada en el miedo y la culpa que  "todo es un aprendizaje…la vida es una escuela…hemos venido a aprender…". Llámame arrogante o chula, no serías el primero ni el último en hacerlo, no me importa. Ojalá, gracias a mi atrevimiento, osadía y chulería, alguien pueda eliminar de sus sesos " la vida es un aprendizaje". 




Si aún dudas, detente un momento. Cierra los ojos y piensa en esa relación, o circunstancia en la que te has dicho "estoy aprendiendo…o todavía me falta por aprender…", respira esta creencia, honesta y sinceramente, escucha donde te lleva, hazlo de verdad….¿ Te lleva a la paz de espíritu? ¿ Te conduce a tu grandeza? ¿ Cuanto amor sientes por ti cuando todo lo conviertes en aprendizaje?  Ve un poco más profundo, sé valiente. ¿ Acaso no notas una chispa de miedo o culpa o pequeñez o ignorancia en ti cuando te estás convirtiendo en el eterno alumno poco aventajado que no atina a aprender? Quédate un poco ahí. " Tengo que aprender….me falta por aprender…estoy viviendo esto o lo otro porque todavía no he aprendido la lección…". Respira eso " aprender la lección", como si la vida fuera un examen detrás de otro. ¿ Qué tal te sienta la palabra examen? ¿ Dónde te lleva? Y claro, si hay examen hay juez o profesor o alguien que corrige y fiscaliza ¿ Y ese quien es? ¿ Dios, el Universo, el Creador convertido en nuestro shérif que nos fiscaliza? "Niña buena has aprendido la lección….niño malo, aún te falta por aprender, te toca repetir". ¿ Qué te parece ? ¿ Hay realmente Amor hacia ti, hacia Dios, la Vida, los Otros en esta manía que  tenemos con tanto aprender? 

Yo recuerdo de pequeña que constantemente me ganaba cachetes, bofetadas y alguna buena zurra por parte de mis padres, " a ver si aprendes ahora...toma, para que aprendas", me decían y yo con el culo escaldado intentaba ser buena, aprender la lección para evitar semejante humillación. ¿ En eso estamos convirtiendo la Vida? ¿Jugar a buenos y malos, polis y ladrones, profes y alumnos? Esclavos del juego de la polaridad, atrapados en la danza sin fin de la dualidad. 



Si la vida es un aprendizaje, entonces estamos atados eternamente, perpetuamente a la "rueda del Karma", por llamarla de algún modo. Estamos sujetos como esclavos a la ley de la "causa y efecto", porque siempre va a ver algo que tengamos que aprender, es un pozo sin fondo, o una espiral ascendente, como prefieras. La vida se convierte en un examen continuo, con el miedo de común denominador, nunca sabes por donde te va a "caer la colleja" o el aprendizaje. Además siempre hay un velado sentimiento de culpa detrás de cada aprendizaje fallido o que se perpetua en el tiempo. O una emoción de rabia cuando no culminamos en aprendizaje. O nos volvemos un poco desalmados cuando justificamos actitudes injustificables detrás de un supuesto aprendizaje. Fíjate, todo menos amor y paz. 

No y mil veces no. 

Entonces, si no hemos venido a aprender nada, ¿ Qué narices hemos venido a hacer? Yo me atrevería a decir que no hemos venido a hacer nada. Vivir. ¿ Te parece poco? ¿ Respirar y vivir plenamente? Y para ello lo único que tenemos que hacer es recordar! Eso es lo que hemos venido a experimentar aquí, el recuerdo de quien somos de verdad. Cada persona, relación, circunstancia, alegría, desgracia, cada vez que nos aprieta el zapato, cada emoción molesta es una maravillosa oportunidad para detenerse y permitirse recordar. ¿ Y que hay que recordar? Puede que te preguntes. 




Recordar quien somos. Recordar que somos creados a imagen y semejanza de Dios/Diosa, Padre/Madre. Que tenemos las misma esencia, el mismo fuego interno, la misma naturaleza. Recordar que no hay examinador ni alumno desaventajado. Que Dios no está ahí con el dedo acusador levantado o el boli rojo que pone notas a nuestros exámenes. Menudo Dios cruel y despiadado hemos creado. Menudo horror hemos fabricado, sentir la mirada acusadora en todas nuestras acciones. Menuda arrogancia la nuestra, eso sí es chulería, atreverse a "crear a Dios". Menuda chulería y menuda memez que nos lleva directo a una experiencia vital triste, sin alma,  escuchando en todo momento la vocecita del Fiscal " a ver si aprendes" . Menuda Vida gobernada por el miedo.  Nos hemos creído superiores a nuestro creador, nos hemos puesto por encima de Él / Ella y con ello hemos firmado la sentencia de reclusión. Cambiemos eso. Hagámoslo ahora! Somos Dioses, Diosas, con el mismo poder creativo, la misma grandeza, que nuestro creador, lo mismo porque no hay separación entre uno y el otro, por que es una ilusión. Nuestra misión si es que tenemos alguna es darnos cuenta de eso. Dios y yo, yo y Dios somos uno



Recuerdo que hace unos 2000 años un avatar ( como tantos) apareció en la Tierra para recordárnoslo y lo matamos por escandaloso,  para posteriormente codificar sus enseñanzas y adorarlo bajo el símbolo del Miedo y la culpa y hacer un enorme rebaño de esclavos y causar miedo, guerra, hambrunas y todo tipo de atrocidades.  ¿ No sería hora de bajarlo de la cruz? ¿ No sería hora bajarnos a todos de la cruz del sufrimiento? ¿ No ha llegado ya el momento de afirmar abiertamente que somos Dios?  

Dejemos de ser los creadores de Dios, seamos Dios.

Recordar en todo momento quien somos. Recordar la grandeza, la majestuosidad, nuestra soberanía, nuestro brillo sin miedo ni culpa. Desde esta Verdad, desde esta presencia y conciencia cualquier atisbo de culpa, miedo, " o vidas pasadas, karmas u otras distracciones" se caen, se disipan, desaparecen como desaparece la oscuridad cuando encendemos la luz. ¿ O no? 

Pues eso. Que yo causo baja de esta Escuela que es una cárcel. Voy a hacer novillos, campana como hice durante toda mi adolescencia y la carrera. Yo no voy más a cole. 

Yo soy Eso.

No hemos venido a aprender, hemos venido a Recordar!

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