De la impaciendia a la Confianza. De la Confianza a la Gracia.

Si tuviera que poner un denominador común a mi vida sería la prisa. La sensación de correr porque pierdo un tren que no volverá a pasar jamás. Corre. Corre. Corre. No me extraña que a estas alturas esté agotada y el peso de mi vida, enterita, se me ha venido encima. 

Empecé a caminar a los 8 meses, a leer y escribir antes de lo normal, mi primer novio, el carnet de conducir. Corre. Corre. Me casé muy joven y empecé a tener hijos, cinco en ocho años. Cuando lo pienso se me ponen los pelos de punta. Me divorcié. Tuve parejas  varias, algunas de ellas rarísimas. Pasar de una cosa a la otra veloz. Dejé el derecho, me puse de coach y de profe de yoga, pero seguí corriendo. Incluso la meditación se convirtió en una actividad para lograr algo ¿ Paz?, de chiste, vamos. Quizá cada vez más tranquilita, pero interiormente, corriendo. "Corre. Corre. Cómete la vida de un sólo bocado, bébetela de un sorbo, no vaya a ser que se te pase la oportunidad. Todo. Ahora. Aquí. De un sólo bocado", hasta que me he atragantado. 

Me he dicho muchas veces que no tengo paciencia, por eso corro, por eso me lanzo a la experiencia sin ni siquiera pensarlo, ¿ Para qué pensar si es más divertido actuar? Eso, bien dicho campeona.  Soy impaciente, todo lo quiero para ayer. Pero…también me gusta la autenticidad. Si voy a fondo, entre carrera y carrera siempre queda un espacio de quietud, me doy cuenta que lo mío no ha sido la impaciencia. Para nada. Ha sido la falta de confianza en la Vida. En el fondo, un sordo sentimiento de que la Vida no me va a dar lo que quiero. Eso, como si fuera una niña malcriada, llena de caprichos, deseos y energía. "¡Lo quiero Todo! ¡Lo quiero ya! " y en lugar de disfrutar del proceso de creación ¿ Qué he hecho yo? Empujar la energía, de mil formas distintas. Unas veces provocando situaciones, llamadas, mandar un mail o un sms para provocar una respuesta, "empuja, empuja, empuja, no vaya a ser caso que la Vida se despiste y no te lo de, por si acaso, me lo doy yo". Desconfianza. Falta de confianza que la Vida en su sabiduría y sobretodo abundancia y prosperidad daría curso a todos mis deseos, todos. Pero y por si acaso….corre, empuja….que cansancio. 

No existe la impaciencia y si existiera, camufla la falta de confianza en la Vida. A unos les da por el control, a otros por el correr, a otros por el miedo, cada cual su especialidad. A mi me dio por correr. 

Ahora estoy quietecita, por narices, agotada. Cuando me viene la compulsión de actuar " por si acaso la Vida no me entrega la experiencia deseada", me quedo quieta y respiro. Date cuenta el proceso de creación, el más elemental. El óvulo esta quieto, irradiando y magnetizando para ser penetrado por el espermatozoide más veloz e inteligente. Si por un momento el óvulo empezara a correr de aquí para allá en busca del espermatozoide más adecuado, pasarían dos cosas, o no llegaría a ser encontrado, con tanta carrera, de manera que la concepción no se daría o seria penetrado por un espermatozoide debilitado, al que se le ha robado su fuerza y vigor, con lo cual el resultado sería una creación débil, sin fuerza, un sucedáneo de vida sin brillo.  La Vida, que tiene una visión infinitamente más amplia, sabia, abundante, creativa, imaginativa sabe mejor que nosotros qué nos hará felices . Nuestra mente, repleta de programas sin actualizar, condicionamientos y memorias piensa que sabe y la lía, ya que la Vida no se piensa, se siente, se vive, se permite. Dejar que la Vida nos inspire Vida y dejar a la mente los temas funcionles, esta sería la jerarquía. 

La vida manifestada, es el principio femenino, la Madre, la Shakti, que viene inspirada por el principio masculino, el Padre, Shiva. En cierta forma, nosotros somos los óvulos, cuyo único propósito sería irradiar y magnetizar, dejarse penetrar por el Padre para celebrar la Vida. ¿ Te das cuenta que la Vida si es que tuviera un sólo deseo no es otro que multiplicar la Vida? Todo, todo conspira para que la Vida se de, en abundancia. En cambio, nosotros, como entidades confundidas, pensando que estamos separados de la Vida, vamos corriendo de aquí para allá en busca del "espermatozoide" más veloz e inteligente, saboteando de esta forma la Vida y debilitándola. Shiva y Shakti jugamdo al escondite, el Padre y la madre jugando al pilla pilla, el óvulo en busca del espermatozoide, nosotros siendo los hacedores de la vida. ¿Resultado? Agotamiento, competitvidad, frustración, guerra, vidas grises, miedo, lucha....pon la palabra que quieras. 

La creación no es fruto de una estrategia, ni una batalla, ni un empujar. La creación viene dada por la Gracia. Sin más y por que sí. Por que la Vida es pura Gracia y sólo actúa cuando nosotros la dejamos actuar, de lo contrario se retira hasta que un día hastiados, agotados bajamos las defensas, dejamos de empujar y ella se abre paso para crear el milagro de la creación. 

He tardado en darme cuenta, lo sé. Tan rápida como soy en tantas cosas, y tan lenta en la conciencia. Estoy desaprendiendo. Para mi quedarme quieta, sin pestañear es saltar al vacío, estar al borde de un abismo insondable. Pero aquí estoy quieta. Irradiando. Magnetizando y confiando en la Vida que conspira para multiplicarse a través de mi. 

" Padre Nuestro que estás en el Cielo, sea santificado tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo, nuestro pan de cada día danos Señor el día de hoy….." ¿ Te das cuenta ?

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