Breve antología de expresiones altamente tóxicas

Es habitual en estos últimos tiempos vivir instalados en la queja, en el lamento y en el drama personal, si no estás alerta, de repente te ves sumido en esta niebla pegajosa de desánimo colectivo. Cada cual mirándose su ombligo, compitiendo para ver quien tiene el "marrón" más grande, la depresión más chunga, la ansiedad más salvaje. El otro día en la esquina de casa, dos mujeres se peleaban por tener la enfermedad más dolorosa y molesta " Es que yo no duermo por las noches…yo estoy estreñida…las almorranas me matan…la ciática me tiene contenta…la mediación me ataca el estómago y la medicación del estómago me mata al hígado…pues yo el otro día a las tres de la madrugada fui a urgencias…", no es broma, tal cual! 

No nos engañemos, los "tiempos" andan agitados y sobretodo exigentes. Algo pide que abramos los ojos, nos demos cuenta, algo no funciona y lo sabemos, algo pide a gritos un cambio profundo, un golpe de timón, algo muy poderoso nos empuja sí o sí a transformar, y seamos claros, a morir a lo viejo para dar paso a la nuevo. Pero, "ay lo nuevo! ¿ quien conoce lo nuevo?". Nadie! Nadie en absoluto sabe de que se trata, es desconocido, y eso da un miedo terrible. Mejor que cambie el mundo, el gobierno, los estados, la educación, la sanidad…que cambie todo, menos yo. Ole tú! 

No nos volvamos a engañar, por más que nos acostumbremos a la queja y al lamento, por más que a veces nos encante regodearnos en el lodo, llega un momento que cansa y aburre. Me agoto de estar deprimido, doliente, inútil e impotente y me aterra hacer algo para cambiar hacia una dirección y un lugar que desconozco. Menudo lío. ¿ Por qué no empezar por lo pequeño?  Pequeñisimos cambios, casi imperceptibles que no despierten  "a la bestia". Que nuestro sistema más instintivo no intuya que algo nuevo va a pasar, que esté tranquilito, mientras algo nuevo se fragua sin que se de apenas cuenta.  

Por ejemplo, sería útil y urgente cambiar ciertas expresiones altamente tóxicas, limitantes y castrantes. A mi se me ocurren algunas, puede que te inspire a encontrar otras y así contribuir entre todos al cambio y transformación individual y Universal, a lo grande. Empecemos por, " lo intentaré",  no conozco frase menos estimulante y deshonesta que esta. Sabemos tú y yo, que ese momento futuro no llegará y que este verbo tiene tan poca fuerza que ni tan siquiera uno intenta intentar algo. Y ¿ Qué te parece " a ver qué tal…"?, "¿ A ver qué tal , qué?".  Fíjate en cuantas ocasiones aparece esta expresión y medita en cuanta fuerza, determinación y compromiso encierra en su interior, " ¿ A ver qué día hacemos un café?", sabemos que ese café nunca lo tomaremos.  Una de las palabras estrella, altamente tóxica y limitan es "pero", ojo cuando aparezca , es el borrador universal, todo lo que hayas dicho antes de un "pero", queda totalmente anulado tras la aparición del "pero", " te amo, pero te huelen los pies", ¿ Con qué te quedas?.  El pero siempre es del ego, es la voz del miedo, el sí es la voz del corazón y el compromiso. Luego hay otra que no tiene pérdida, " es que…", cuando aparece es para dar una excusa o justificación, para disfrazar una falta de compromiso y rectitud. Vamos a juntarlas todas: " Mañana mismo intento empezar a meditar, a ver qué tal, pero no sé si podré, es que ahora me acuerdo que no tengo incienso…bueno, intentaré ir luego a la tienda, es que ahora estoy ocupado, es que me lío yo mismo con el Facebook, pero seguro que lo intento, a ver qué tal…". ¿ Te suena? ¿ Percibes la fuerza? ¿ O más bien la debilidad y cero compromiso y determinación ? 

Detrás de estas expresiones se encierra la deshonestidad, la mentira y una total fatal de respeto hacia nosotros mismos. ¿ A quien queremos engañar? No hay peor engaño, que el autoengaño. Démonos cuenta entre todos que detrás y en lo profundo de estas expresiones se encierra un enorme miedo al cambio, pánico a lo desconocido, un nivel de determinación y perseverancia de muy bajo espectro. Quizás si empezáramos a explorar, investigar con curiosidad científica y el coraje de un guerrero que hay detrás de cada una de ellas, podríamos ver nítidamente al niño herido, al niño asustado, al niño desamparado, al niño abandonado, al niño que quiere ser visto, amado, reconocido que todos llevamos dentro, y así poder despertar la ternura hacia él que nos llevaría suavemente a la compasión verdadera de nuestra vulnerabilidad, lo acogeríamos, abrazaríamos, iniciaríamos un dialogo amoroso con él y de forma automática, sanaríamos y sin darnos cuenta, la transformación sería dada, sin esfuerzo, con comprensión y aceptación. 

Este niño interno es el que pide a gritos y sollozos que lo abrazamos. El cambio aparece cuando acogemos y no rechazamos, cuando abrazamos y no nos resistimos. Empecemos pues, escogiendo cada palabra que pronunciamos, indaguemos que significado profundo esconden y atrevámonos a mirar la cara al miedo, al niño herido que nos espera y añora.

Y tú, ¿ qué día intentarás hacer el cambio en ti a ver qué tal? ;-)

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